Amor, ¿destrucción o creación?

Os aseguro que por muchos sentimientos malos que un ser humano sea capaz de presenciar, no hay uno peor que el que tenemos cuando descubrimos que la persona con la que queremos compartir el resto de nuestra vida, quién tiene un papel muy importante en ella, nos ha engañado.

No hay nada peor que ese momento en el que se te colapsan los pulmones, el corazón te late más rápido que nunca, ese momento en el que te desilusionas, en el que tu interior se rompe en mil pedazos, el instante en el que te decepcionan.

Aún más duele cuando durante todo ese tiempo tu has sido la persona que más ha sufrido por la relación, la que más ha querido, y, aunque todo vuelva a la normalidad, para ti nunca vuelve, ahora siempre tienes miedo de volver a querer más, de volver a ser esa ingenua que se creía que nunca le engañaría. 

Ahora hay que mantenerse fuerte. Hay que intentar volver a ser feliz y la otra persona tiene que demostrarte que tú eres su destino, que tú eres su futuro y que te ama con locura, porque ya sabe que puede llegar a perderte.

Voy a contaros como me sentí después de pensar que perdía al amor de mi vida, y no por culpa mía, que eso es lo peor, porque si es tu culpa haces todo lo posible por ser perdonado, pero si no lo es, lo único que haces es sentir una rabia enorme por dentro. Afortunadamente ya no me siento así, pero seguro que vosotros alguna vez también habéis tenido momentos como este, aunque espero que hayan sido los menos posibles, por eso, lo voy a compartir con vosotros. 


Día 1 sin ti.
"Te echo tanto de menos que en mi reloj todavía es ayer."
La fecha en la que ocurre todo, en mi cabeza no paraban de resonar las palabras que salieron de tu boca, las imágenes de esa pesadilla que se hacía realidad, las de ver como te marchabas de mi casa, el pensamiento de ti alejándote de mi más que nunca.

Lo único que podía hacer era llorar, recurrir a mis más oscuros pensamientos, a mis más tristes canciones, a la idea de dejarte marchar para siempre, incluso me odié a mi misma tentandome a dibujar sobre mi piel.

Quería morir porque era y soy incapaz de dejar de amarte.

Día 2 sin ti.
"No salgo de la cama, aún estás conmigo, tan guapo, aunque sea en mis pesadillas."
Eso dolía demasiado, esas fotografías en mi habitación de alguien que prometió nunca hacerme daño, de alguien que aseguró sanar las heridas de mi pasado y hacerme feliz. No me atreví a tirarlas, no podía hacerlo.

Por una parte quería dejarlo todo y olvidarle, pero por otra, fui fuerte y pensé, por él, en darle otra oportunidad, al final se la di, pero mientras me decidía presencié los momentos más borrosos y desordenados de mi vida.

Me seguía sintiendo igual, ni comer quería, pero llegaste tú, a pesar de haberme echo daño, y me obligaste aquel día a cuidarme a mi misma, mi madre estaba muy agradecida por eso.

Día 3 sin ti. 
"La vida sigue -dicen-, pero no siempre es verdad. A veces la vida no sigue. A veces sólo pasan los días." 
Aquella mañana me desperté sin poder continuar, me perdí a mi misma y me perdía un poco más cada vez que te recordaba. No era capaz de hacer nada que no fuese lamentarme. Me estaba apagando con cada suspiro que daba, cada vez que cerraba los ojos me sentía peor aún que antes, peor aún que el primer día.

Me preguntaba a mi misma si de verdad me querías, si de verdad todo fue un error, si tu lo estabas pasando tan mal como yo.

Eso seguía doliendo demasiado.

Día 4 sin ti.
"Me he ido a dar un paseo a la playa, ha llovido como si le hubieran roto el corazón al cielo y he comprendido que uno es de donde llora pero siempre querrá ir a donde ríe."
Desperté más calmada, aún me dolía pero mi pecho no ardía como los días anteriores, no me faltaban las ganas de seguir adelante, al menos no tanto.

En ese momento lo descubrí, me rompí en mil pedazos cuando te fuiste, me sentí como si no valiese nada cuando me diste la noticia, pero algo me decía que debía perdonarte, que debía seguir adelante con lo nuestro y espero que me demuestres que no me he equivocado al tomar esa decisión.

Pero no os preocupéis, no sólo escribiré sobre el desamor, también sobre lo bonito que es estar enamorado, lo increíble que te sientes cuando tienes una conexión especial con alguien, lo poderoso que puede llegar a ser ese sentimiento.

Hasta que nos volvamos a ver, Coraline.

"Pase lo que pase te amaré." 




Comentarios

Publicar un comentario